Interiorismo residencial
Candelaria · Dormitorio infantil
El dormitorio se organiza para que descanso, juego y estudio puedan convivir sin ocupar el mismo espacio. La cama y el almacenaje se apoyan en el perímetro, mientras una paleta suave ayuda a mantener una base serena y adaptable a distintas rutinas.
Dar un lugar propio al descanso
La estructura de cama enmarca la zona de dormir y la hace reconocible dentro de la habitación. El papel geométrico se concentra en esa pared para aportar identidad, mientras los tonos suaves evitan que el foco visual domine el resto del espacio.
Reservar superficie para el juego
La alfombra delimita una zona de actividad que puede cambiar con los juguetes y los cojines. Mantener el color dentro de una paleta común permite introducir elementos lúdicos sin recargar la habitación.
Compartir pared de estudio y almacenaje
Reunir escritorio, estanterías y armarios en un mismo frente deja el centro más disponible para moverse y jugar. Los elementos de uso frecuente quedan a mano, y el verde salvia repite un acento cromático sin competir con el área de descanso.
